Li Po y Tu Fu: una amistad por la poesía, un ensayo-prólogo de Sam Hamill (una traducción)

yinyangfunky

La amistad entre Li Po (701 – 762) y Tu Fu (712 – 770), los dos más grandes poetas de la gran era literaria china, es legendaria a pesar de que sólo compartieron juntos un breve pero significante periodo de tiempo —apenas tres meses en Sung-chou durante el 744 en compañía del poeta Kao Shih—, y solamente se escribieron un puñado de poemas el uno al otro en los siguientes veinte años, una época marcada por terribles sequías e incendios (en el 750 y 751), y por la Rebelión de Lu-shan, la cual destruyó la antigua capital Ch’ang-an y el resto de China, entre los años 755 y 756.

Fue una extraña amistad. Li Po era un fanfarrón, genial caballero errante, un vagabundo sin par, devoto taoísta y borracho. Se casó tres veces: su primera esposa murió joven; según se cuenta la segunda se llevó a sus hijos y lo abandonó; y la tercera lo sobrevivió. En su biografía de Li Po, Arthur Waley lo llama “presumido, cruel, vicioso, irresponsable y falso.” Y aunque nadie contribuyó más a construir la leyenda de Li Po que el mismo poeta, aún así sus poemas muestran una de las voces más distintivas de toda la literatura china, y una mente en consonancia con la estética del Taoísmo y de las primeras manifestaciones del Budismo (aunque no en su vertiente de autodisciplina férrea).

Tu Fu proporciona un contraste casi perfecto. Nacido dentro de una distinguida familia literaria de Honan, heredó varias tierras y fue un modelo de decoro confuciano comparado con los espontáneos arrebatos de “inspiración Taoísta” de Li Po. Tu Fu soportó enormes penurias, incluyendo un largo exilio y una hambruna por la cual murió su propio hijo. Su total reverencia y personalidad compasiva son tan legendarias como el comportamiento de Li Po, y su poesía es el testamento esencial de esas cualidades.

Sería difícil imaginar dos poetas contemporáneos cuyos trabajos fueran tan dispares. Li Po fue dado a los vuelos de una sorprendente imaginación, y exigía que los poemas se escribieran de manera espontánea, bajo inspiración divina. En la tradición china, Tu Fu fue y es el más grande genio de la invención formal, un dedicado artesano que agonizó en cada verso. A diferencia de su amigo, Tu Fu no dejó prácticamente poesía erótica. Sus poemas testimonian una vida arraigada en una poética verificable en la experiencia.

Mientras Li Po alcanzó eventualmente la fama que él tanto buscó, Tu Fu fue un poeta casi anónimo durante toda su vida, de hecho la primera biografía aparecería cincuenta años después de su muerte, y sus poemas estuvieron en el olvido cerca de tres siglos. Si Li Po fue el taoísta estático, un showman, por el contrario Tu Fu fue un confuciano erudito y humilde.

Sin embargo Tu Fu logró sepultar una aguja en su poesía. En Para Li Po en un día de primavera hace un elogio del poeta diez años mayor que él: “Sin dudas no hay poeta como tú, Li Po”, al igual que en esta (inadecuada) traducción literal: “Este es Po”. Este verso inicial hace eco de la alabanza que Confucio hiciera a su discípulo Yen Hui. La frase se convierte así en lo que podríamos llamar un cumplido inmerecido, con Tu Fu reclamando el más alto estadio confuciano para sí mismo.

El comportamiento de Li Po era, en el mejor de los casos, poco ortodoxo. Él fue quizás el único gran poeta de la Dinastía Tang que nunca presentó los exámenes del servicio civil público, probablemente por falta de un mecenas. De hecho, cualquier benefactor que patrocinara a un candidato era el responsable del comportamiento de su pupilo. La leyenda cuenta que Li Po murió borracho, en el año 762, mientras intentaba abrazar la luna en el Río Amarillo, mas un episodio casi idéntico se cuenta en un poema anterior suyo, por lo que probablemente su final forma parte del propio mito del poeta.

Tu Fu murió ocho años más tarde, al parecer por una consunción pulmonar, mientras volvía a su tierra después del periodo de exilio. Si la vida de Li Po es la materia misma de su leyenda, en el caso de Tu Fu su existencia se revela con notable claridad en los 1500 poemas —cerca de una sexta parte de toda su escritura— que dejó. Alrededor de dos tercios de estos poemas están escritos en “verso regulado” (lu-shih), poemas de siete versos compuestos por cinco o siete sílabas métricas que forman los pareados, con el uso de la misma rima en versos alternos. Así, los pareados segundo y tercero forman paralelismos, y a veces hasta paralelismos dobles.

Por el contrario, Li Po fue un brillante poeta “orgánico”, un verdadero maestro no de la forma, sino de la imaginación inventiva y del hurto literario. Él podía apropiarse de versos enteros de poemas muy conocidos y volverlos completamente suyos. Todo lo que escribió, los largos poemas narrativos y la lírica breve, suenan exclusivamente a la manera de Li Po, y como ningún otro.

Al traducir a dos poetas con notables diferencias entre sí, he luchado —quizás en algunas ocasiones en vano— por conservar algunas de las cualidades distintivas de cada voz. Pero al agregar preposiciones, pronombres, artículos y conjunciones, y al ajustar los poemas al oído del inglés americano, el traductor se convierte, entre otras cosas, en un filtro por donde fluye la poesía. Entonces el resultado es una conversación, completamente imaginada por el traductor, y en la que los dos poetas sólo hablan a través de los poemas que se intercambiaron.

Muchos de estos poemas son ocasionales en el mejor sentido, y debido al contexto en el cual se presentan, he omitido las notas al pie de página o cualquier otra herramienta escolar con el deseo de presentar los poemas sólo en tanto poemas. Hay una gran variedad de maravillosas becas disponibles para el estudio de los poetas de la época Tang. Cualquiera de los estudios escritos por Burton Watson, Kenneth Rexroth, Arthur Waley, Stephen Owen, J. P. Seaton, o David Hinton, son altamente recomendados, pero en el caso particular de mis traducciones, resulta esencial un sentido de intimidad.

Quiero pensar que estos dos poetas vienen a mi pequeña casa de cedro en los bosques cercanos al canal de San Juan de Fuca, principal salida del estrecho de Puget Sound. Ambos poetas son ya mayores, pero con buena salud y grandeza de espíritu. Tenemos pocas afinidades “modernas” —las cuales impedirían la verdadera experiencia de la poesía—, pero no carecemos de velas y lámparas y abundante vino.

Es otoño, como es el otoño en la vida de estos tres hombres aquí reunidos. Cualquier cosa que se diga entre los tres poetas será dejada a la imaginación de los curiosos. Atizo el fuego después de la cena, caliento el vino de arroz, y escuchamos caer una lluvia ligera a través de las hojas de cientos de árboles.

Somos tres ancianos con poco tiempo para recordar, para el acto reminiscente del verso, para traer de vuelta algunos momentos a lo largo de las muchas, muchísimas millas que cada uno ha recorrido —la gran mayoría solos—. Los poemas son leídos lentamente, y a veces recitados en más de una ocasión. Hay también en el medio una longitud apropiada de silencio, a diferencia de las modernas lecturas de poesía en público. El silencio es tan importante como los poemas en sí mismos, es parte de la poesía, y nosotros lo estamos disfrutamos.

Li Po, por ser el mayor, comienza —¡por supuesto!— con un saludo. *

 

ABOUT TU FU

 

 

I met Tu Fu on a mountaintop

in August when the sun was hot.

 

Under the shade of his big straw hat,

His face was sad—

 

In the years since we’d last parted

he’d grown wan, exhausted.

 

Poor old Tu Fu, I thought then,

he must be agonizing over poetry again.

 

ACERCA DE TU FU

 

Encontré a Tu Fu en la cima de una montaña

cuando el sol en Agosto rajaba piedras.

 

Bajo la sombra de su enorme sombrero de paja

su rostro estaba triste—

 

En estos años desde nuestro último encuentro

ha aumentado su tristeza y cansancio.

 

Pobre Tu Fu, ya viejo —pensé entonces—

debe estar agonizando otra vez por la poesía.

 

 —Li Po

 

 

TO LI PO ON A SPRING DAY

 

There’s no poet quite like you, Li Po,

you live in my imagination.

 

You sing as sweet as Yin,

and still retain Pao’s nobility.

 

Under spring skies north of the Wei,

you wander into the sunset

 

toward the village of Chiang-tung.

Tell me, will we ever again

 

buy another keg of wine

and argue over prosody and rhyme?

 

PARA LI PO EN UN DÍA DE PRIMAVERA

 

Sin dudas no hay poeta como tú, Li Po,

que en mi imaginación ya vives.

 

Cantas tan agradable como Yin

y todavía conservas la nobleza de Pao.

 

Bajo los primaverales cielos al norte de Wei,

merodeas en el atardecer

 

camino al pueblo de Chiang-tung.

¿Dime, si alguna vez volveremos

 

a comprar otro barril de vino

y así discutir sobre rima y prosodia?

 

 —Tu Fu

[Traducción de Pablo De Cuba Soria]

* Este prólogo-ensayo del poeta estadounidense Sam Hamill, en su original en inglés, se publicó como prólogo a la antología Endless river. Li Po and Tu Fu: a friendship in poetry (New York: Weatherhill, 1993), que recoge traducciones de Hamill de los poemas que se cruzaron (a modo de epistolario poético) los poetas chinos Li Tai Po y Tu Fu. Las versiones en inglés de los poemas reproducidos pertenecen a Hamill, y las traducciones del inglés al español (tanto del prólogo como de los dos poemas) a Pablo De Cuba Soria.

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