Trillos urbanos: una habitación desdoblada

Se necesita algo —siquiera leve— de fatalidad en el espíritu para intentar la gran poesía. (Fatalidad en tanto accidente, en tanto broma/juego.) El peregrinaje del hombre en la tierra comienza por la expulsión; luego lo poético no tiende a zurcir el hueco, sino que pretende el origen, anterior a los sucesos. De ahí que el […]

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